2004
Once Caldas campeón de La Libertadores

El blanco blanco de Manizales, campeón de la Libertadores. Tomada de www.senalcolombia.tv.

“El triunfo del Once Caldas en la Copa Libertadores, una hombrada incomparable. Nadie pensó que esto pudiera ser posible”. La frase es del escritor mexicano Juan Villoro, en una entrevista en la revista Bocas en 2022, ante la pregunta por una épica reciente en el fútbol.

No es para menos. Ese reservado Once Caldas llegó a la Copa como un fulano entre los 36 participantes y terminó campeón ante Boca Juniors, con solo una derrota, ante Vélez Sarsfield, en su periplo de 14 partidos hasta llegar al título. Un equipo hecho para refugiarse, para pelear en la mitad con Jhon Viáfara, reventarla de punta con Samuel Vanegas y Édgar Cataño, y esperar los milagros de Juan Carlos Henao en el arco. En los ocho partidos desde octavos hasta levantar la Copa solo recibió cuatro goles. Y no jugó contra aparecidos: Barcelona, Santos, Sao Paulo y Boca fueron las víctimas de su maraña. Élkin Soto, Arnulfo Valentierra y Dayro Moreno eran los de la lámpara. Y dos goleadores sin mucho garbo se encargaban arriba, Henry Alcazar y Jorge ‘Sofasa’ Agudelo. La modestia no era un secreto. Un año antes de ganar la Libertadores ocupó el puesto 14 en la liga colombiana. 

Pero en la Copa de 2004 sacó al Santos de Diego, Elano y Robinho. Defendiendo, demorando y rezando. Esos eran los tres mandamientos del Once. Siguió el Sao Paulo de Rogéiro Ceni, Cicinho y Luis Fabiano. El Once ganaba siempre con lo justo el 0-0, solo le sobraba garra, maña y una jugada que sacaba debajo de la manga. En la final el Blanco Blanco sacó el 0-0 en La Bombonera. Ese era su marcador favorito. Sobrevivió a la avalancha de Boca y se fue a planear el remate en el Palo Grande. Antioquia, Huila, Risaralda, Caldas, Tolima, Valle, Bolívar y Atlántico formaron en ese once colombiano el jueves 1 de julio. A los siete minutos, Viáfara venció a Abbondanzieri con un taponazo de treinta metros. Faltaba mucho. A los 52 empató Burdisso de cabeza y el Caldas parqueó el bus frente a su arco en busca de los penales. Fiel a su estilo el Once conservó el cero hasta en los penales. Boca cobró cuatro, uno afuera, uno al travesaño y dos que tapó Henao. Fue 2-0 con los penales de Agudelo y Soto. Arriba, el Once…y atrás. Boca salió rabiando al camerino y no recibió la medalla. “No sabía que había medallas para el subcampeón”, dijo ‘El Virrey’ Carlos Bianchi que se fue sin oro ni plata. 

En diciembre el Once viajó a Yokohama para disputar la última Copa Intercontinental de Clubes frente al Porto de Portugal, campeón de Europa. Fiel a su estilo, el Once Caldas cerró los 120 minutos con el 0-0 de rigor. Se fueron a los penales y fue derrota 8-7 para el Once. Jonathan Fabbro, volante argentino, tuvo el título en el noveno cobro pero lo estrelló contra el palo derecho. Pero Roger Cambindo conoció Japón.

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