2006
Mundial Alemania
El cabezazo de Zizou a Materazzi. Tomada de www.sport.es.
Fue un mundial con pocos goles y muchas tarjetas. Es el tercero con peor promedio de anotaciones en la historia, 2.26 por partido, solo por encima de Italia 90 (2,21) y Suráfrica 2010 (2.25). En lo disciplinario sigue siendo el más pintado hasta hoy. Un partido de octavos entre Portugal y Países Bajos, conocido como La Batalla de Nuremberg se saldó con 16 amonestaciones y cuatro expulsiones.
Se sacaron 345 amarillas y 28 rojas, incluida una en la final tras una escena que ha marcado los mundiales, la carrera de uno de los grandes del mundo y el título de ese año.
En el minuto 107 de la final entre Francia e Italia, con el juego 1-1, sucedió el choque definitivo entre Zinedine Zidane y Marco Materazzi. Los dos habían sido los autores de los goles, Zizou con un penal a lo Panenka a los siete minutos, globo al travesaño y entró de pica barra, una burla a Buffon. Materazzi empató de cabeza a los diecinueve. Hasta ahí dos hombres en guerra empatados. Luego de un rechazo en el área italiana los dos olvidaron la pelota y se quedaron trenzados en su alegato personal. Zidane, quien estaba en su último partido con la selección, su convocatoria 108, y además estaba consagrado por ser campeón del mundo en 1998, por levantar la Eurocopa y la Liga de Campeones de la UEFA, por mostrar sus títulos de la Serie A y de La Liga, así como tres trofeos al Jugador Mundial del Año de la FIFA, le dijo a Materazzi que si quería le regalaba la camiseta al final del juego. El italiano rechazó el ofrecimiento y le dijo: “Prefiero a la puta de tu hermana”. Fue suficiente para que Zidane embistiera a Materazzi con un cabezazo en el pecho, no ahorró fuerza, así hubieran jugado más de cien minutos. El balón estaba lejos, en el terreno francés, y era imposible que el argentino Elizondo viera la agresión. Buffon lo había visto claro y corrió a donde el juez mientras Materazzi se revolcaba. Al final, el línea dejó todo claro y Zidane vio la roja con resignación. Se iba del fútbol, dejaba incompleto su último partido como profesional, pero salvaba el honor de su hermana. No pasó nada más hasta el minuto 120.
En los penales los arqueros escogieron mal y los cobradores acertaban uno tras otro. Hasta que Trezeguet la tiró al travesaño, de nuevo pica barra pero esta vez sin suerte. En el quinto cobro, Fabio Grosso convirtió a la Italia de Marcelo Lippi en campeona, el equipo de Cannavaro, Pirlo, Del Piero, Gattuso, Buffon, Totti… Solo recibió dos goles en todo el torneo y ganó con autoridad. Zidane fue el mejor jugador a pesar de ver la roja y no jugar el tercer partido de la fase de grupos por acumulación de amarillas. Buffon, el mejor en el arco y el alemán Klose, un delantero sin lumbre pero con gol, fue la bota de oro.
Los italianos festejaron a rabiar en el recién inaugurado Fanfest. Por increíble que parezca ganó la calma azzurra.
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Una exposición de la Universidad EAFIT con la curaduría e investigación de Universo Centro