2016
Nacional campeón de la Libertadores
Atlético Nacional, campeón por segunda vez de la copa Libertadores. Tomada de www.noticiasrcn.com.
Nacional venía de una seguidilla histórica de títulos. Juan Carlos Osorio había dejado un reguero de estrellas y polémicas. Su libreta de caprichos se hizo famosa y a pesar de sus seis títulos tuvo que irse. Para la temporada 2015 llegó el caleño Reinaldo Rueda que tenía una historia exitosa en selecciones juveniles de Colombia y en selecciones mayores mundialistas, Honduras (2010) y Ecuador (2014).
Todo el mundo recordaba que la obligación era un título internacional, que la obsesión era repetir la gloria del 89. Rueda llegó e hizo a Nacional el más ganador en la historia del fútbol colombiano al lograr la estrella 15. La banda estaba armada. Armani se había convertido en ídolo, Henríquez era capitán y soporte a sus 33 años, Davinson, recién llegado, era la compañía perfecta. Bocanegra con sus cobros marcando la izquierda y Farid Díaz aguerrido por la derecha. Alex Mejía completaba la columna vertebral en la que lucían Macnelly, el Lobito Guerra —que en una temporada se ganó el cariño del Atanasio—, Ibarbo que despuntaba, Marlos Moreno que deslumbraba, Orlando Berrío y su arrastre, Borja que llegó con el gol para reforzar, Ibargüen en el desborde. Copete y Luis Carlos Ruíz para los remates de partido. El equipo tenía todo.
En la fase de grupos fue el mejor entre los 32 equipos. Enfrentó a Huracán, Peñarol y Sporting Cristal y no recibió un solo gol. Ganó cinco de sus seis juegos y concedió un empate frente a Huracán en casa. Marlos Moreno marcó el primer gol de esa campaña libertadora. Ocho jugadores anotaron por el Verde en la fase de grupos, defensas, volantes y delanteros aportaban en el arco contrario.
En los octavos Nacional enfrentó al conocido Huracán. Un equipo listo para la pelea. Fue 0-0 en la visita. Habían jugado tres partidos en un mes y dos de esos tres partidos fueron 0-0. Una llave recia. En casa el Verde se destapó y ganó con un contundente 4-2 con dos goles del Lobito y la gresca necesaria con los argentinos. Para los cuartos enfrentó a Rosario Central. En el Gigante de Arroyito perdió Nacional el único partido de la copa. Fue un 1-0 peleado en el que la sacamos barata jugando con cinco atrás. Armani fue la figura de la noche. Al minuto 61 hizo la triple atajada, una de las jugadas míticas de ese título. Primero un remate de Walter Montoya que ataja con su mano izquierda arriba, queda el rebote para Marco Ruben y Armani la saca abajo con la izquierda, vuelve Montoya para sentenciar y Armani se queda con ella sobre la raya. La santísima trinidad.
En casa todo empezó mal. A los 9 minutos penal en contra y gol de Ruben. Parecía imposible, Nacional tenía que marcar tres goles por la doble valía del gol visitante. El Atanasio hizo lo suyo empujando cuando parecía que la campaña se empañaba. Macnelly descontó terminando el primer tiempo y Guerra puso por encima al Verde en el minuto 50. Nacional se estrelló contra el muro de Central hasta el minuto 95 cuando Ibargüen se inventó un milagro por derecha, tiró un centro que bajó Henríquez como 9 y remató Berrío para el grito que resonó en toda la ciudad. Berrío se lo cantó en la cara al arquero Sosa y todo terminó en gresca.
Nacional ganó con suficiencia los dos partidos de la semifinal frente a Sao Paulo. Fue 4-1 en el global. Llegó Borja como refuerzo y marcó los cuatro goles frente a los brasileros. Nacional estaba listo para jugar su tercera final de Libertadores, sería frente a los ecuatorianos de Independiente del Valle. Después de 25 años había una final continental sin equipos argentinos ni brasileros. Fueron dos juegos cerrados, finales de nervio, cortadas, peleadas, sufridas. En el Atahualpa de Quito el Verde se puso arriba con derechazo abajo de Berrío desde fuera del área en el minuto 36. Nacional controlaba mirando el reloj. Diego Arias y Sebastián Pérez, suplentes en la copa, sostuvieron el partido en el medio. Parecía que Nacional volvía con la ventaja pero el defensa Arturo Mina lo empató al 87 en un borbollón luego de un centro llovido desde media cancha. A ganarlo en casa. Antes del primer minuto falló un mano a mano increíble frente al arquero Azcona. Pero muy rápido vino el desquite y a los 9 minutos, luego de un rebote en el palo, Borja definió con toda abajo desde el borde de las cinco con cincuenta. En el segundo tiempo Nacional tuvo cuatro claras, dos de Borja, una de Berrío y un cabezazo de Marlos. Nacional dominó y fue campeón con 33 puntos en total, un récord para la Libertadores. Había regresado la “gloria eterna”.
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Una exposición de la Universidad EAFIT con la curaduría e investigación de Universo Centro